Monday, July 23, 2007

Opinan dos mujeres

Opiniones recogidas en la calle, en una ciudad no muy grande: Valladolid. Tarde de julio. No hace excesivo calor. Se está bien en la plaza de San Nicolás. Muchos vallisoletanos se acercan a la Biblioteca a buscar un libro con qué matar las horas de su tiempo libre. Es lunes y aquí, en Valladolid, existe una tradición: las caminatas de San Nicolás. Es una tradición casi festiva. Por eso, esta tarde, hay mucha más gente en la plaza: gente que acude, desde toda la ciudad, dando un paseo, a hacer una visita a la iglesia de San Nicolás.

Un buen momento para pedir a la gente su colaboración: una firma en apoyo de la ILP RED MADRE. Un buen momento para charlar sobre lo que se propone esta Ley: apoyar a las mujeres embarazadas con dificultades económicas para que superen esas dificultades y den a luz a su bebé.

- “Bien. Entiendo. Yo sí que firmo. Aunque estoy segura de que pasará lo mismo con esta ley, que con la ley de protección a las mujeres maltratadas. Porque, ¿de qué sirve que los maltratadores tengan que llevar un brazalete? Mientras llega la policía ya han tenido tiempo suficiente para matar varias veces a la mujer. Y lo hacen porque así lo han decidido. Yo soy una mujer maltratada. La única solución es que nos den prácticas de tiro y una pistola. De lo que se trata es de salvar una vida. Vale todo.”

- “¿Y esta ley (ILP Red Madre) va contra la ley del aborto? Porque yo quiero que la mujer que quiera abortar, aborte libremente. Y también que la que quiera tener un hijo reciba todas las ayudas posibles. Pero si no quiere, que pueda abortar. Por que lo que cuenta es que pueda hacer lo que le de la gana”.


Para la primera señora, la mujer maltratada, lo que importaba era la vida de un ser humano, la suya propia.
Para la segunda señora, la mujer que defendía el aborto libre, lo que importaba no era la vida del ser humano en el vientre de su madre –ser humano deseado o no-. Lo que importaba era la libertad de la madre para poder decidir sobre la vida del hijo.

A la primera le contesté que me parecía muy fuerte lo que proponía –las clases de tiro con pistola incluida-. A la segunda, que la ILP RED MADRE sólo pretende ayudar a las mujeres embarazadas que quieran continuar con su embarazo y tener a su hijo. Que no es poco.

Pero, ¿no estaremos aplicando diferentes raseros según nos encontramos a un lado o a otro del problema?
El sobrino de Atilano Nicolás

Tuesday, July 17, 2007

La Playa, de Cesare Pavese



La playa
Cesare Pavese
Seix Barral, S.A., Barcelona, 1983
189 págs.
La spiaggia
Traducción de Juan Antonio Masoliver
Giulio Einaudi, S.p.A. Turín, 1958

Seis relatos relacionados con la playa, el mar, la visión que distintas personas, de diferentes clases sociales que perciben la vida en la costa o la actividad de la pesca, la de vida rural o la vida en la ciudad de un modo particular.
Maestro de la técnica de la insinuación, de la sugestión de la memoria, Cesare Pavese, ofrece un recital de modos en los que la realidad no se describe, se presenta de modo sugerente, a pinceladas. Lo importante es lo que no se dice. Lo que el lector puede llegar a captar en esa especie de eco marino repetido infinitamente en el pabellón de una caracola.
La literatura siempre tiene que mostrar algo rompedor. Algo que apele a la rebeldía interior del lector. Cuando Pavese escribe esta serie de relatos la sociedad era otra: los límites de lo moralmente correcto estaban mejor precisados, claros. Hoy día, su rompedora insinuación prácticamente carece de agresividad. Pero permanece su sentido poético como una herencia sutil, delicada.
En el primer relato, La playa, que da título al conjunto del libro en esta edición, presenta la relación del protagonista con una pareja de recién casados. Sibaritas que poseen una casa en la costa. El relato se desarrolla en ese ambiente veraniego en el que los ricos, o los que aparentan serlo, viven a cuerpo de rey. Cuando Pavese lo escribió sólo unos pocos podían permitírselo: el no hacer otra cosa que vagabundear y dormitar sobre la arena y frecuentar el alterne en bares y fiestas de verano. Hoy día, esta falta de actividad -ocio voluptuoso- está extendida a la mayor parte de la sociedad. Poco puede descubrir al lector un relato de este estilo: flirteo de la joven casada –Clelia- que se aburre de sus relaciones sociales, el joven esposo –Doro- que se cansa tras su primer año de vida marital (barra libre con licencia moral según la moda literaria de los años 50 y 60)… Todo visto desde los ojos del alter ego del autor, el protagonista del relato. Para animar el grupo de ricachones ociosos aparece en escena Berti, un joven aprendiz de vago vividor a costa de su padre y cuyas ensoñaciones de niño rico malcriado le acercan al grupo con la pretensión de disfrutar de Clelia. Este relato ocupa 87 páginas, prácticamente la mitad del volumen. Un cierto regusto a El Gran Gatsby, de Scott Fitzgerald.
El segundo relato, de unas treinta páginas, El mar, presenta al protagonista en una situación de “paso a la edad adulta”; especie de rito purificador durante la noche de San Juan. El protagonista y su amigo Gosto se escapan de casa aprovechando el barullo que se produce el día de la boda de Clelia –mismo nombre de mujer del anterior relato- durante la cual se incendia la casa de la novia. El incendio es el preludio de las hogueras de las noches de San Juan que se encienden en las cimas de todas las colinas del valle. La fuga no tenía otra intención que la de ver el mar. Los protagonistas vivían en una zona rural no muy lejana a la costa pero nunca habían visto el mar. Hablaban del mar con el herrero del lugar, quien había trabajado en la marina mercante. Tras la primera noche de fuga con dirección a Cassinasco, Gosto decide regresar a su casa. Y el protagonista no renuncia a su sueño y continúa. Cassinasco está en fiestas. Y allí acude a tocar un joven del pueblo de los fugados quien recoge y ayuda al protagonista de la historia.
La ciudad y Chaqueta de cuero son relatos de diez páginas cada uno. La ciudad es un relato en el que el lector asiste a la claudicación de un joven estudiante que decide a quien entregar su vida afectiva por el sistema de “dejarse tomar al asalto”. Un joven sin personalidad que pudiendo elegir a una joven valiosa elige dejarse sorprender por la que se le mete en la cama. Y así se alejará de él, aquella con la que hubiera podido formar un hogar y compartir un futuro y una familia. Influencias corrosivas de la vida en la ciudad parece querer subrayar Pavese.
Claro que a continuación nos encontramos en un escenario rural, junto a un río. Allí vemos la cara negra de la vida en matrimonio: apatía en la mujer que se cansa de su vida conyugal, malas contestaciones, en fin, nada que parezca merecer la pena. El testigo es un adolescente que pretende aprender el oficio de pescador de Ceresa, el protagonista y dueño de una chaqueta de cuero. Nora termina por conquistar a Ceresa y después le arruina moralmente con su infidelidad.
Primer Amor de un joven adolescente que descubre en la hermana rubia de su amigo Nino su primer amor; amor platónico pues ella, mucho mayor que él, tiene sus amoríos y destroza el corazón del joven quien la descubre en sus correrías por el campo.
El último relato de este volumen, Historia Íntima, cuenta la historia de otro joven, huérfano de madre, quien vive la historia de amor de su padre viudo por una mujer joven. Al principio la joven rechaza a su padre pero éste consigue, con paciencia y generosidad, el amor de la mujer, la lleva a casa y termina convirtiéndola en el eje de la familia. La Sandina, que así se llamaba, se fue a vivir con el joven después de fallecer su padre y fue entonces cuando realmente llegó a comprender a su padre: “En aquellos tiempos sólo sabía que nada empieza sino al día siguiente”. Una buena frase para terminar un relato.
El sobrino de Atilano Nicolás

Sunday, July 15, 2007

¿Qué siente un hombre cuando nace su primer hijo?

Me sorprendió muchísimo escuchar a un compañero de trabajo la emoción profunda que experimentó al ver nacer a su hija. Para una mujer, tras tener al hijo en su vientre durante nueve meses, la emoción es casi connatural. Pero que un hombre se sienta profundamente conmovido, hasta el punto de asegurar que nunca sintió nada parecido, fue toda una sorpresa.
Entiendo que algunos hombres deseen experimentar esa emoción inigualable. Contrasta con la conducta irresponsable de aquellos que han dado lugar a embarazos no deseados: la cifra oficial de abortos en España que alcanza casi los 100.000 .
Estoy leyendo en la red la preocupación que manifiestan algunos laboratorios farmacéuticos, cuyos productos tienen como finalidad evitar la concepción de nuevas vidas, su preocupación por la mengua en la fertilidad masculina.
Muchas mujeres seguro que agradecerían que su pareja realmente fuera menos fértil. Sobre todo, aquellas que tras su embarazo han comprobado la falta de compromiso del hombre y que sólo buscaba pasar un rato “agradable” con ellas.
Entonces, ¿a qué viene tanta preocupación por la fertilidad masculina?, ¿deberíamos pensar que dichos laboratorios intentan acrecentar la fertilidad de los hombres para hacer más imprescindible el consumo de sus productos anticonceptivos?
Leyendo la información sobre los mencionados laboratorios y las líneas de investigación que siguen, vemos referencias a la diabetes, al crecimiento, a la obesidad y a enfermedades genéticas. Todo ello muy de moda en la investigación con células madres embrionarias.
¿No será que lo que realmente persiguen esos laboratorios es obtener de forma gratuita un material genético de hombres jóvenes con los que poder investigar? ¿No se podría acusar de utilización fraudulenta de la publicidad y de robo descarado la obtención del esperma gratuito de jóvenes que no se han detenido a considerar que con lo que alegremente entregan se puede generar la vida de un ser humano, de alguien que podría ser su hijo? ¿Por qué tienen tanto interés en conseguir el esperma de hombres entre 18 y 25 años? ¿Es qué son los jóvenes los menos fértiles? ¿No sería más adecuado investigar dichos problemas de fertilidad en edades más avanzadas?
Poderoso caballero es don dinero. ¿Quién osará alzar la voz contra los laboratorios farmacéuticos, contra los sectores que obtienen subvenciones cuantiosas por dichos estudios? ¿Algún día tendremos que asistir a la financiación irregular de los partidos políticos con ese dinero, como ahora parece que salen a la luz las razones de las malas gestiones urbanísticas? ¿Otra trama?
El sobrino de Atilano Nicolás

Tuesday, July 03, 2007

La pregunta que Rajoy no hizo

En el debate sobre el estado de la nación, si Rajoy hubiese tenido a una mujer en el escaño de al ladito, quizás le hubiese susurrado la pregunta que a mí -como a cualquier mujer apolítica, de las de a pie, de nuestra España- se me vino a la cabeza cuando el Señor Presidente D. J L Zapatero anunciaba que cualquier niño nacido en España, a partir de hoy, vendría con un pan bajo el brazo, es decir con 2.500€.

Pero el Sr. Rajoy se limitó a señalar que en el programa electoral que el PP presentó en las últimas elecciones, ellos se comprometían con una ayuda de 3000€ por niño nacido.
Aquí el Sr. Rajoy no anduvo listo. Porque el Sr. Zapatero se lo había puesto muy fácil con semejante anuncio y a reglón seguido la acusación de que no tenían ningún programa que ofrecer a los españoles.

-“Y ¿qué pensarán todas las mujeres que han dado a luz a sus hijos durante estos 3 años y 3 meses con esta medida? ¿No hubiese sido mejor que hubiera ganado el PP y así habrían sido ayudadas en su maternidad? Porque mucho boato se dio sobre el crecimiento social y sobre el saber repartir las ganancias y ahora mucho se da con el apoyo a la familia.”

Y se me ocurre aún otra pregunta, claro que es mucho más comprometida: ¿habrían abortado a sus bebés todas, las más o menos 400.000 mujeres que lo han hecho durante esta legislatura, de haber ganado el PP y por lo tanto, de haber podido recibir las ayudas económicas, los 3000€ por nacimiento de cada hijo?

El sobrino de Atilano Nicolás